Estudio sobre la estabilidad del ozono en solución salina y agua bidestilada bajo nanoburbujeo
Palabras clave:
solución salina ozonizada, ozono, nanoburbujeo, microburbujeo, agua bidestilada, generador de ozono, dispositivo ASSO3®, SSO3, transferencia de masa, estabilidad concentración de ozono, saturación de líquidos, bromatos, biocompatibilidadResumen
La terapia del ozono es una tecnología que se está utilizando actualmente en el tratamiento de una gran variedad de enfermedades, con una difusión creciente en el ámbito médico.
Una de las técnicas más eficientes y seguras para transferir ozono a un paciente consiste en burbujear ozono en una solución salina a concentraciones personalizadas calculadas por kilogramo de peso del paciente.
Objetivo: analizar la eficiencia y seguridad de la técnica de ozonización de una solución salina y agua bidestilada bajo nanoburbujeo a diferentes concentraciones en un sistema de dispositivo de cristal cerrado, establecer su estabilidad en el tiempo, comparar las ventajas frente al microburbujeo, determinar si hay aumento de producción de radicales hidroxilo y formación de bromatos en solución salina.
Material y Método: Para el estudio se usó el generador de ozono Ozonobaric P®clasificación IIb. Sedecal® (España) y dos dispositivos de cristal para la ozonización de los líquidos. Uno con placa para nanoburbujeo (menos de 1 nm) y otro con placa para microburbujeo (20 nm). El estudio fue realizado en CSI ANALITICA S.L., Tres Cantos, Madrid, España.
Se trata de un estudio observacional descriptivo. Se procedió a nanoburbujear ozono a distintas concentraciones normalizadas (3 y 5 µg/NmL) en un dispositivo de cristal cerrado, especialmente diseñado para este propósito, ASSO3®, con solución salina 250 mL (NaCl 0.9%) para luego hacerla pasar por un analizador de concentración de ozono en líquidos marca BMT964 AQ-LC, Messtechnick GmbH, (Alemania), por un espectrofotómetro Anseros® modelo OZONE MONITOR GM-RTI® (Alemania) kit de ozono de Merck y un espectrofotómetro de masas, (GCMS) para verificar la estabilidad en el tiempo la concentración de ozono en solución salina y agua bidestilada, al mismo tiempo verificar si había aumento de trazas de bromo y radical hidroxilo tanto en solución salina como en agua bidestilada bajo ozonización a bajas concentraciones. El mismo ejercicio se realizó con agua bidestilada a dos concentraciones, 250 mL (20 y 80 µg/NmL)
Resultados: A pesar que se burbujeó la solución salina durante 5 minutos para saturarla, se observó que en 3.45 min de nanoburbujeo, tanto la solución salina como el agua bidestilada se saturaron de ozono. En cambio el microburbujeo de la solución salina la saturación con ozono se logró en 5 min
Aunque las concentraciones de ozono bajo nanoburbujeo, tanto en solución salina como en agua bidestilada disminuyeron lentamente en las diferentes franjas de tiempo, estas no comprometieron sus usos terapéuticos que se sostuvieron hasta por 72 h. La concentración de ozono en agua bidestilada fue más intensa que en la solución salina, lo cual es comprensible. El agua bidestilada no contiene elementos ni residuos que impidan la disolución del ozono, como sí ocurre en la solución salina. Al mismo tiempo se ha demostrado que, no se observó ningún aumento en la producción de radicales hidroxilo ni formación de bromatos. Al mantenerse la concentración del ozono estable en la solución salina postsaturación bajo nanoburbujeo, esta puede administrase al paciente sin burbujear, durante las 24-48 h siguientes a condición de mantenerla refrigerada a 8º C. En el caso del agua bidestilada, esta puede utilizarse durante una semana sin burbujear (mantenida en refrigeración). Esto permite liberar el generador, ahorrar tiempo, oxígeno y optimizar los tratamientos.